Por Christian Marlin
Desde los tiempos más remotos, el ser humano ha buscado someter a la naturaleza a sus exigencias. La agricultura en sus inicios consistió en domesticar especies vegetales silvestres para cultivarlas en terrenos de fácil acceso, en condiciones “protegidas” que permitían conseguir rendimientos mucho más elevados que en condiciones “silvestres”. La mayoría de los cultivos de los cuales hoy el ser humano depende por su alimentación (maíz, arroz, papa, trigo, etc..) eran especies que hace varios siglos tenían rendimientos de apenas unos kilogramos por hectáreas…
Desde los tiempos más remotos, el ser humano ha buscado someter a la naturaleza a sus exigencias. La agricultura en sus inicios consistió en domesticar especies vegetales silvestres para cultivarlas en terrenos de fácil acceso, en condiciones “protegidas” que permitían conseguir rendimientos mucho más elevados que en condiciones “silvestres”. La mayoría de los cultivos de los cuales hoy el ser humano depende por su alimentación (maíz, arroz, papa, trigo, etc..) eran especies que hace varios siglos tenían rendimientos de apenas unos kilogramos por hectáreas…